Breve historia de la cocina moderna

Las clases medias asentaron las bases de la cocina tal y como la entendemos hoy en día: un espacio no sólo de trabajo, sino también un lugar acogedor en el que poder pasar tiempo como alternativa al salón.

El diseño de cocinas como disciplina es relativamente reciente. Las primeras ideas para optimizar el trabajo en la cocina datan de 1843, cuando Catharine Beecher publicó su libro Un tratado sobre la Economía Doméstica, proponía por vez primera un diseño sistemático de la cocina basado en la ergonomía, incluyendo estanterías en las paredes, un amplio espacio de trabajo y espacio de almacenamiento específico. Incluso se diferenciaban las funciones de preparar los alimentos y la cocción en sí.

Frankfurt Kitchen de Margarete Schütte-Lihotzky (1926)

El hito que marcó una nueva era en el planteamiento de la cocina fue el modeloFrankfurt Kitchen, desarrollado en el año 1926 por la diseñadora Schütte-Lihotzky para la emblemática casa Poggenpohl, estableciendo unos principios de racionalización que se mantendrán sin muchos cambios hasta nuestros días. Con una disposición estándar cubría tanto la necesidad de reducir el tiempo de trabajo en la cocina para la preparación de los alimentos, como la de proporcionar una cocina decentemente equipada (grifo de agua fría y caliente, fregadero y estufa-horno)  a un precio accesible.

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La cocina resultante de Frankfurt era una cocina estrecha del doble-archivo que medía 1.9 m por 3.4 M. La cocina tenía una entrada separada en una de las paredes cortas, enfrente de las cuales estaba la ventana. A lo largo del lado izquierdo, la estufa fue colocada, seguido por una puerta deslizante que conectaba la cocina con la cena y la sala de estar. A la derecha la pared era gabinetes y el fregadero, delante de la ventana un espacio de trabajo. No había refrigerador, sino un tablero que planchaba plegable, visible en la imagen doblada contra la pared izquierda.

La disposición estrecha de la cocina no era debida solamente a los apremios del espacio mencionados anteriormente, él era igualmente una decisión de diseño consciente en mismo una tentativa de Taylorist de reducir al mínimo el número de pasos necesarios al trabajar en la cocina. La puerta deslizante también ayudada para reducir al mínimo la distancia que camina entre la cocina y la tabla en el cuarto adyacente.

Dedicado, etiquetado los compartimientos de almacenaje para los ingredientes comunes tales como harina, azúcar, arroz y otros fueron pensados mantener la cocina ordenada y bien organizada; el espacio de trabajo tenía un “cajón integrado, desprendible de la basura” tales que los desechos se podrían apenas empujar en él.

Este modelo nació arropado por multitud de estudios de optimización y entrevistas con los futuros usuarios para identificar sus necesidades y se aplicó en más de 10.000 apartamentos en los proyectos de edificación de Frankfurt durante los años 30.

De nuevo, en 1928, la casa Poggenpohl se estableció como líder en innovación tras la presentación de su “Reforma de la Cocina”. Los principios establecidos en el modelo Frankfurt se afianzaron cuando, en 1950, se presentó la Form 1000 en la Feria de Colonia como primera cocina modular, definiendo el desarrollo de la cocina moderna a través de la prefabricación a gran escala y la consecuente bajada de precios. A finales de la década, empieza a exportar a países vecinos.

Este concepto se refinó en la “cocina sueca” que usaba unidades modulares con los frentes de madera. Pronto aparecieron los materiales sintéticos en multitud de colores.

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Cocina tipo años 40

Tras el fin de la II Guerra Mundial, las cocinas europeas se adaptaron para acomodar otros aparatos como frigoríficos (que se empezó a introducir en los hogares a partir de 1927), y cocinas de gas o eléctricas. En los años 40, en Estados Unidos se estableció la tendencia de equipar la cocina con pequeños electrodomésticos como batidoras, tostadoras y, más tarde hornos microondas.